
Majestad,
Señoras y señores,
Es un gran honor para mí estar aquí.
Y más aún hacerlo como primer comisario europeo de Defensa.
Soy de Lituania, en el extremo nordeste de Europa.
España se encuentra en el extremo sudoeste.
Entre los dos países, hay miles de kilómetros de distancia.
Sin embargo, los dos países están muy cercanos uno de otro en valores comunes, en la experiencia pasada y en el futuro compartido.
En ambos casos hemos visto la transformación de nuestros países – para muchos de los aquí presentes a lo largo de nuestra propia vida.
Hemos cimentado y consolidado nuestras democracias.
Nos adherimos a la Unión, que hemos construido y conformado juntos.
Y que ha aportado niveles de prosperidad muy altos.
Hemos mejorado nuestros países y también a Europa.
Vivimos en tiempos de incertidumbre.
Tiempos que exigen unidad y solidaridad.
La solidaridad es nuestro valor más importante.
El fundamento de nuestra Unión.
El reto de la migración exige la solidaridad de todos los Estados miembros de la UE.
La migración procedente de África no es un problema que sólo atañe a España, Italia o Grecia.
La instrumentalización de la migración como arma de guerra por Putin y Lukashenka en la frontera oriental no es una amenaza que sólo concierne a Polonia o Lituania.
Proteger las fronteras de toda la Unión europea — exige la solidaridad de todos los Estados miembros de la UE.
Hoy en día, la defensa es uno de nuestros mayores retos.
La defensa también exige la solidaridad de todos los Estados miembros.
Porque nuestra defensa se basa en el principio de defensa colectiva.
Si un país no invierte en su propia defensa, debilita la defensa de todos los demás.
Esta es la razón por la que la Comisión Europea ha presentado el Libro Blanco sobre la defensa europea.
Y Preparación 2030:
Propuestas para aumentar la producción en defensa.
Y aumentar radicalmente el gasto en defensa.
Crear posibilidades para que todos los Estados miembros movilicen hasta 800 000 millones de euros para defensa.
Dejadme ser claro:
España decide cuánto gastar en defensa
España decide qué inversiones quiere realizar.
Queremos construir una industria de la defensa aquí, en la misma Europa.
Para que el dinero de los contribuyentes europeos sirva para generar puestos de trabajo europeos, aquí en Europa.
Y empleo español, aquí en España.
España cuenta con una industria de defensa fuerte.
España está a la vanguardia en la construcción naval y defensa aérea. Y en el espacio.
Un aumento masivo de la producción en el área de defensa.
Supondrá una inversión masiva para la industria.
Aportará innovación.
Buenas oportunidades para las empresas, grandes y pequeñas.
Y grandes beneficios para nuestras regiones y comunidades locales.
Y generará empleo, empleo y más empleo.
Mil millones de inversión en defensa generan 6500 nuevos puestos de trabajo.
Puestos de trabajo de alta calidad, altamente cualificados y altamente remunerados.
Por cada puesto de trabajo generado en el ámbito de la defensa, se crean 3 en la economía en general.
Una industria de defensa española fuerte.
Y una industria europea de defensa fuerte.
También nos ayudará a defender a Europa.
Putin odia a la Unión Europea.
Desearía destruir a la Unión Europea.
No solo a Ucrania: todos nosotros ya estamos siendo atacados.
Ataques híbridos en Alemania y España.
Ciberataques rusos contra ministerios españoles, a las empresas y ayuntamientos españoles.
La desinformación socava la democracia en España y Alemania.
Sabotajes en el mar Báltico, en Polonia, Francia y Alemania.
Y Rusia está produciendo armas a gran escala.
En tres meses, Rusia fabrica más armas que todos los miembros de la OTAN en un año.
Y si no hacemos nada, Putin podría verse tentado a utilizar esa potencia militar.
Los servicios de inteligencia informan:
Rusia se está preparando para retar el artículo 5 de la OTAN de aquí a 2030.
En cinco años o menos, Rusia podría estar dispuesta a atacar a uno o más países de la UE y ser capaz de hacerlo.
Un ataque contra uno de nosotros.
Nos afectará a todos.
Aunque las bombas no busquen golpear nuestros propios países. Nuestros propios hogares.
Se dirigen a todos nosotros.
Quieren atacar nuestro modo de vida.
Quieren poner fin a nuestra paz, prosperidad y libertad.
Si se desata la tormenta, ninguno de nosotros estará a salvo de la devastación que produzca.
Pero todavía podemos evitar que esto ocurra.
Todavía podemos disuadir a Rusia de la agresión,
prevenir la guerra y preservar la paz.
Asumiendo la responsabilidad de nuestra propia defensa.
Su Majestad,
Estimados invitados.
Son tiempos para la solidaridad
Tiempos para la unidad. Unidad nacional y europea.
Un momento para la acción.
Trabajemos, pues, juntos ahora
Para la defensa de Europa,
Para la defensa de España.
Detalles
- Fecha de publicación
- 31 de marzo de 2025
- Autor
- Representación en España